Travis d’Arnaud celebra su cuadrangular en la octava entrada; el batazo fue clave para sellar la barrida histórica ante los Dodgers. Foto: Cortesía


Los Ángeles, California.— A veces, el béisbol escribe capítulos que pocos se atreven a imaginar. Este domingo, los Angels hicieron historia al completar una barrida de tres juegos sobre los Dodgers en su propio patio, el Dodger Stadium, algo que no sucedía desde 2010. Y lo hicieron con carácter, con corazón… y con un batazo que retumbó más allá del jardín izquierdo.

En la octava entrada, cuando el marcador estaba empatado, Travis d’Arnaud se convirtió en el héroe inesperado. Conectó su primer jonrón de la temporada, un batazo solitario que rompió el empate y terminó por definir el triunfo 6-4 de los Angels, sellando una serie que será recordada por mucho tiempo.

La jugada llegó justo después de que Will Smith, de los Dodgers, emparejara el juego en la séptima con un cuadrangular de tres carreras. Pero la reacción de los Angels fue inmediata, mostrando una mentalidad ganadora poco vista en semanas recientes.

A pesar de ocupar el último lugar de la División Oeste de la Liga Americana con marca de 20-25, los Angels demostraron una ofensiva explosiva durante la serie: promedio colectivo de .307 al bate, 17 carreras anotadas, 4 jonrones y 8 dobles en apenas los dos primeros juegos. Fue una versión diferente de los Angels. Más atrevida. Más convincente.

Del otro lado, el golpe fue duro. Los Dodgers, líderes de su división con récord de 29-18, no perdían una serie por barrida en casa desde junio de 2023. El mánager Dave Roberts no ocultó su frustración: “Nos faltan ciertas cosas que sí tienen nuestros rivales”, declaró tras el descalabro.

Con esta serie, los Angels no solo sumaron victorias, también recuperaron confianza. En una temporada que parecía destinada a la oscuridad, esta barrida podría marcar un antes y un después.

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