En una noche emotiva, el Manchester City venció 3-1 al Bournemouth, despidiendo a Kevin De Bruyne en su último partido en casa y celebrando el regreso de Rodri tras una larga lesión.

Kevin De Bruyne saluda a la afición en su último partido en el Etihad Stadium. Foto: Cortesía
Manchester, Inglaterra.— El Etihad Stadium fue testigo de una noche cargada de emociones, donde el Manchester City venció 3-1 al Bournemouth en el último partido en casa de Kevin De Bruyne. El mediocampista belga, tras una década de éxitos y 19 títulos con los ‘citizens’, recibió un homenaje que incluyó una guardia de honor, un espectáculo de luces y mensajes emotivos de excompañeros y familiares.
El encuentro comenzó con un golazo de Omar Marmoush desde 30 metros, seguido por una destacada actuación de Bernardo Silva, quien amplió la ventaja tras una recuperación de Gündogan. A pesar de una oportunidad clara que terminó en el larguero, De Bruyne fue ovacionado por los aficionados al ser sustituido en el segundo tiempo, en medio de un ambiente de gratitud y nostalgia.
El partido también marcó el regreso de Rodri, reciente ganador del Balón de Oro, quien volvió a jugar tras 240 días de baja por lesión. Ingresó en el minuto 82, recibiendo una cálida bienvenida por parte de la afición.
Con esta victoria, el Manchester City asciende al tercer lugar de la Premier League, acercándose a la clasificación para la próxima Champions League. El Bournemouth, por su parte, ve esfumarse sus esperanzas de competiciones europeas.



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