Esta especie de lobo, traída de vuelta mediante técnicas de clonación genética, uno avance muy controversial.
Imagen: Composición digital, cortesía.
Mazatlán, Sinaloa.— Lo que parecía ciencia ficción ya es una realidad: científicos han logrado revivir al lobo, una especie extinta desde hace miles de años, gracias a los avances en clonación y modificación genética. Esta hazaña ha abierto el debate sobre las posibilidades —y riesgos— de traer de vuelta a animales que alguna vez desaparecieron de la Tierra.
El proyecto fue desarrollado en laboratorios especializados donde, a partir de ADN preservado, se logró insertar genes de lobos extintos en embriones de especies cercanas, como lobos grises modernos. El resultado: un espécimen con una carga genética ancestral, similar a aquellos que habitaron el planeta en la era del Pleistoceno.

Aunque este acontecimiento ha sido celebrado como un hito de la ciencia, también ha generado preocupación entre la comunidad científica, ambientalistas y sectores de la sociedad. ¿Estamos preparados para el regreso de especies que ya no pertenecen a los ecosistemas actuales?
Uno de los principales desafíos radica en la adaptación: los ecosistemas donde estos animales vivieron han cambiado drásticamente. Su reintroducción podría alterar el equilibrio ecológico, poner en riesgo a otras especies o incluso fracasar por la falta de hábitats adecuados.
La industria biotecnológica, por su parte, defiende que estos avances pueden ser útiles para la investigación científica, el fortalecimiento de la genética en especies vulnerables e incluso como modelo para restaurar funciones ecológicas perdidas.



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